El riesgo de que el sur de España y las Islas Baleares se conviertan en un desierto

Mientras que en el resto de la Unión Europea la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero se está reduciendo, en España siguen aumentando, una situación muy preocupante si tenemos en cuenta que un estudio reciente acaba de revelar que existe la posibilidad de que a finales de este siglo el sur de España y las Islas Baleares se conviertan en un desierto.

“Si seguimos con este ritmo de emisiones de gases contaminantes, todos los datos apuntan a que esto puede suceder”, comenta uno de los colaboradores del estudio, elaborado por Joel Guiot, de la Universidad de Aix-Marsella, y Wolfgang Cramer, del Instituto Mediterráneo para la Biodiversidad y Ecología (IMBE).

Dicha investigación ha empleado datos históricos y modelos informáticos para predecir el posible impacto del cambio climático en la región mediterránea.

“Incluso, aunque las emisiones de CO2 se mantengan dentro del nivel objetivo del acuerdo de Paris sobre el cambio climático (2ºC), los desiertos se ampliarían en todo el sur de Europa. La única solución para preservar la vegetación en su estado actual es cumplir con un objetivo de 1,5ºC”, sostienen.

Cabe recordar que la Comisión Europea ha aprobado un proyecto para reducir los gases contaminantes para el periodo 2021-2030 en los sectores no industriales, tales como medios de transporte, edificación, o agricultura.

“El objetivo marcado es disminuir gases un 30% en el año 2030 con respecto al 2005, aunque es insuficiente porque no hace referencia a todos los sectores que emiten este tipo de gases, únicamente se centra en unos pocos”, expone el especialista.

En este sentido, se supone que España debe reducir sus emisiones en un 26%, un porcentaje muy bajo si lo comparamos con el de otros países de la Unión Europea como Alemania, que debe bajar en un 38%, o Francia al que se le pide un 37%.

“Es un porcentaje sumamente bajo sobre todo si tenemos en cuenta la contaminación que genera España cada año”, señalan.

Con todos estos datos parece esencial que el gobierno español se tome más en serio que nunca la reducción de los gases contaminantes, si queremos evitar que algunas de las regiones más turísticas de nuestro país se transformen en desiertos sin vegetación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*