Cómo enseñar a los niños a tener conciencia ecológica

Los niños son como el alma de determinados proyectos ecológicos, porque sin ellos la visualidad y espíritu de las ideas no alcanzan el mismo grado. Hace pocos días veía un documental donde las botellas plásticas, convertidas en piezas de lego forjaban hogares en zonas afectadas por la pobreza y el desamparo gubernamental, y justamente eran los niños los que fomentaban la conciencia ecológica en las comunidades.

Las sociedades consumistas han como influido directamente para que nuestros niños renieguen el cuidado al medio ambiente, el tema es que de nada sirve que en los colegios les enseñemos una cosa y luego en el trayecto a sus casas e incluso dentro de los propios hogares vean lo contrario, la paridad de criterios familia- instituciones educacionales es sumamente primordial para que los jóvenes crezcan con una mirada medioambiental correcta, no desviada.

Además de que con la recogida de materias primas, les enseñamos a los niños que aun cuando no tengan un fin constructivo, podemos mejorar considerablemente la contaminación de las calles y alcantarillado.

Según datos concretos del material audiovisual, con una cantidad de 108 mil botellas de 450 mililitros, se construía un hogar de dos habitaciones, totalmente habitable y a pruebas climáticas y de ruidos. Para sorpresa de todos los arquitectos del proyecto ecologista, quienes lideraban las recogidas de materias primas, eran los niños de esa propia comunidad, alentados por los profesores de sus colegios. Lo que nos demuestra que mediante talleres, charlas y acción contribuimos a que los más pequeños vean el tema eclógico desde otra perspectiva menos tediosa.

Lo de enseñar a tener una conciencia ecológica a niños, no es tarea sencilla, hay que ser pacientes y buscar la clave de lo que les atrae, ahí hay que trabajar, no solo para que dominen la teoría de los cuidados a la naturaleza, sino llevarlos, vincularlos al radio de acción, al trabajo con los objetos contaminantes, sin que sean peligrosos para sus vidas, ahí nacerán las más brillantes ideas, atentos.

Es importante por ende que se tenga en cuenta que algunos niños son especiales, por su forma de aprendizaje lento o por sus habilidades físico-motoras, a estos no se les debe obviar, por el contrario, vincularlos con una causa social los alentará a incorporarse a la vida regular y a aprehender habilidades que a lo mejor por otras vías les son ajenas, lo fundamental en todo esto es que fomentando la conciencia ecológica en los niños, tenemos en gran medida el futuro asegurado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*